Julio y Verne V

Conocí a Julio y a Verne hace muchos años. Aun éramos niños y me habían invitado a la fiesta de cumpleaños de Verne. Allí estaba también Julio. Ya desde entonces me parecieron un poco raros, aunque aun no sabía cuanto.

La fiesta no era para nada convencional. Nada de “piñatas” ni de “ponerle la cola al burro” y esas cosas. En un momento dado, la madre de Verne nos vendó los ojos a los tres y nos dijo:

– En esta bolsa hay cinco sombreros de cumpleaños: dos verdes y tres rojos. Elijan uno cada uno y colóquenlo en sus cabezas –

Cuando nos quitó las vendas de los ojos, vimos que nos había puesto en fila india. Yo estaba adelante, Julio detrás mío y Verne detrás de ambos. Cada uno podía ver el sombrero de quien tenía delante y no podía ver el propio. Por supuesto yo no podía ver ninguno.

Entonces la madre de Verne dijo:
– Quién adivine el color de su sombrero se gana el pedazo más grande de la torta –
Luego de unos segundos de silencio comenzamos a hablar:
Verne: -No puedo saber el color de mi sombrero-
Julio: -Yo tampoco puedo saberlo-

Todavía recuerdo esa fiesta.
Ese día me hice amigo de Julio y de Verne.
Ese día empezó mi pasión por los acertijos.
Ese día comí el pedazo más grande de torta

¿De qué color era mi sombrero?

Este acertijo es una adaptación de un clásico.

Update:
Reivaj y Marcelo también comieron torta